A la hora de tomar sol hay que tener en cuenta ciertos cuidados para proteger la piel de las manchas, las arrugas y el cáncer de piel. Con algunos cuidados podrás disfrutar del sol de una manera más responsable.
Cuidar el cuerpo de la exposición solar. Las piernas, el abdomen y la espalda son algunos de los lugares por excelencia donde suele aparecer el cáncer de piel. La mejor manera de prevenirlo es usando protector solar en esas áreas del cuerpo.
Prestar atención a los medicamentos. Si el doctor te recetó un medicamento deberías consultar si tiene efectos colaterales al momento de la exposición al sol, ya que hay algunas drogas con efectos secundarios que provocan que la piel se queme muy fácilmente o que se manche, como puede suceder con los anticonceptivos orales.
Cuidado al manejar. Los rayos UVA atraviesan los vidrios del auto. Algunas investigaciones confirman que cuantas más horas conduzcas, más probabilidades tendrás de desarrollar distintos tipos de cáncer de piel, en el lado izquierdo de tu cuerpo. Una solución podría ser ponerle un filtro protector solar a las ventanillas. O ponerte, antes de manejar, un protector solar.
Estrés más sol. No son una buena combinación para la piel. El estrés atenta contra el sistema inmunológico y si exponemos nuestro cuerpo al sol habrá más chances de desarrollar cáncer de piel. La solución sería, dentro de lo posible, reducir los niveles de estrés y usar un buen protector solar.
Los cuidados para la piel durante el verano son imprescindibles para tener una piel saludable. No sólo por cuestiones estéticas sino para prevenirte contra el cáncer. Para empezar consulta con tu dermatóloga cuál es el factor de protección solar adecuado. Fíjate si tienes que revisar lunares o verrugas que han cambiado de tamaño o de color. Y si te vas a exponer al sol, sin consultar al médico, usa cualquier protector, unos lentes que protejan de los rayos ultravioletas y pon especial atención a los horarios convenientes para exponerte.






