Las prendas de seda son una caricia para la piel, y por lo tanto pueden ser usadas durante el día y la noche. No importa si es invierno o verano, la buena absorción de la seda hace que sea cómodo llevar ropa elaborada con este tejido en climas cálidos y en situaciones de actividad física. Mientras que durante el tiempo frío, la baja conductividad de la seda mantiene el aire caliente cerca de la piel.
El aspecto brillante y terso de la seda, y por lo cual es muy valorada, se debe a la estructura prismática triangular de sus fibras, que le permite reflejar la luz que incide sobre esta en diferentes ángulos. Es debido también a su estructura que con ella se tejen telas de alta calidad y extraordinaria resistencia.
La seda ha atravesado fronteras y desde la antigua China hasta las legendarias divas de Hollywood se ha ido transformando en un ícono de glamour de todos los tiempos. Dentro de la gama de la seda hay una amplia oferta de prendas como camisas, blusas, tops, vestidos formales y ligeros, ropa de alta costura, pijamas, batas, trajes de falda, y ropa interior.
Las prendas de seda son elegantes y pueden usarse en cualquier momento del día. Seducen por su versatilidad y por la capacidad de combinarse con otras texturas como lana, piel y cuero. Además de dichas prendas hay accesorios de seda que acompañan a cualquier otro tipo de indumentaria o complementan un traje. Ellos son: chales, sobres bordados a mano con canutillos, fajas de seda natural con hebilla de piedras, flores de seda para el cabello o como aplique para la ropa, etc.






