VITAMINA A: Retinol
CARENCIA: Desecación del globo ocular, inflamación de mucosas, piel seca, aumento de callos.
EXCESO: Dolor de cabeza, piel áspera, problemas hepáticos, daños al embrión en el embarazo.
VITAMINA B: Las llamadas vitaminas de complejo B son:
B1 – Tiamina
CARENCIA: Lesiones nerviosas y cerebrales, hinchazón en las extremidades
EXCESO: Alergias
B2 – Riboflavina
CARENCIA: Grietas en las mucosas, anemia
EXCESO: No se conoce
B3 – Acido pantoténico
CARENCIA: Problemas en la piel
B6 – Piridoxina
CARENCIA: Dermatitis, anemia, pérdida de peso
EXCESO: No se conoce
B12 – Cianocobalamina
CARENCIA: Anemia, daño de médula ósea, pérdida de apetito y pérdida de peso
EXCESO: Problemas nerviosos
VITAMINA C: Acido Ascórbico
CARENCIA: Inflamación de mucosas, pérdida de piezas dentales, hemorragias, pérdida de apetito, fatiga, mala cicatrización, trastornos metabólicos.
EXCESO: No se conoce.
VITAMINA D: Calciferoles
CARENCIA: Deformaciones óseas y trastornos del crecimiento
EXCESO: Adelgazamiento, dolor de cabeza y dolor en las articulaciones, calcificación de los riñones y vasos, hipertensión arterial
VITAMINA E: Tocoferol
CARENCIA: Anemia y pancreatitis
EXCESO: Náuseas, trastornos intestinales, debilidad muscular, sequedad en los labios, trastornos de coagulación
VITAMINA H: Biotina
CARENCIA: Enrojecimiento de la piel. Dolores musculares, náuseas, caída de cabello.
EXCESO: No se conoce.
VITAMINA K: Naftoquinona
CARENCIA: Trastornos de coagulación, hemorragias, encías dañadas.
EXCESO: Vómitos, anemia, trastornos hepáticos.
VITAMINA M: Acido fólico
CARENCIA: Bajos leucocitos, daños de médula ósea, inflamación de lengua. Se administra a las mujeres antes del embarazo como preventivo de defectos en el embrión. También se administra en el primer trimestre.
EXCESO: Sofoco, prurito, vómitos, rigidez facial, baja Presión sanguínea.
Cabe destacar que rara vez ocurren efectos indeseados por el consumo excesivo de vitaminas a partir de su fuente natural (alimentos), sí pueden suceder a consecuencia de una mala administración de suplementos vitamínicos en forma de comprimidos o polvo.
La vitamina D es la más susceptible de ser causante de problemas a causa de exceso de consumo pues basta el doble o triple de la cantidad necesaria para que provoque reacciones adversas.
La vitamina A debe ser muy controlada en mujeres embarazadas cuya dosis jamás debe exceder al doble de la requerida, mientras que para el resto de las vitaminas se necesitan dosis 100 veces mayores para que tengan efectos no deseados tras su consumo en exceso.







