
* Las extensiones se colocan en las partes internas del cabello, nunca en la parte superior. Esto es para que las capas superiores de cabello natural cubran los “enganches”.
* El peso extra sobre el cabello en el cual están adheridas las extensiones puede provocar un incremento de la caída de ese cabello. Además el que se cae queda pegado a la extensión y se nota.
* El principal problema de la extensión es el aspecto que va tomando la misma con el uso. Pierde brillo y se nota la diferencia con el cabello natural. Es más susceptible al cambio de coloración por agentes atmosféricos como el sol pero puede tratarse con un buen cuidado de la misma y con ayuda de un profesional. También el cabello de aplique es más lábil ante el secador y la planchita por lo que se ve más afectado por los mismos.
* Las extensiones pueden volver a usarse una vez sometidas a un tratamiento. Se aprovecha el momento en que se suben para mejorarles el color y la textura, esto se hace cada un par de meses.
* Las extensiones se cosen, se pegan o se trenzan. Casi no duele ni molesta y ahora están de moda las llamadas cortinas que se colocan con broches y se pueden quitar para dormir y bañarse. El costo varía bastante y van desde 50 euros hasta 500 las de mejor calidad y aplicación.






