Se puede curar con agua y también usarla para prevenir enfermedades de toda índole. La hidroterapia emplea el líquido a temperaturas y presiones diferentes, haciendo uso terapéutico de ella en cualquiera de? sus estados, dependiendo de la afección y su tratamiento correspondiente: sólido, como hielo; líquido, como agua y gaseoso, como vapor.
Para favorecer la circulación se usa el agua caliente aprovechando las propiedades vasodilatadoras del calor. Los masajes acuáticos y los baños de vapor sirven para aliviar el estrés y los problemas asociados a la tensión nerviosa. El buen uso de la hidroterapia se recomienda para la recuperación muscular en deportistas lesionados.
Los centros termales reúnen varias de estas propiedades medicinales. Se disfruta en estos de la inmersión en aguas calientes que, además, están enriquecidas por su alto índice de sales minerales. Sumado al efecto reparador de contemplar la fluidez del algún arroyo cercano, el paseo termal puede ser un culto al elemento dominante.
Inodoro, incoloro e insípido, este mineral líquido ha sido transportador y transportado del y por hombre.
Tres cuartas partes de la superficie terrestre están siendo ocupadas por los mares. También llenando y recorriendo, como plasma sanguíneo, los cuerpos vivos y en savia vegetal, casi somos agua, esta molécula de dos partes de hidrógeno y una de oxígeno, Dios de Thales, es la forma mineral de la vida.
Parece que nunca salimos fuera del agua.







