Corregir un defectillo por más pequeño que sea tiene su técnica y si no sabemos hacerlo bien obtendremos el resultado inverso. He aquí una serie de consejos para que no se note, se note menos o ya ni sepas donde estaba:
La primera regla es recordar que las tonalidades oscuras hacen retroceder a un segundo plano, mientras que los tonos más claros? adelantan. Por eso es que ponerle corrector de ojeras a cualquier? defecto que queremos ocultar, un granito, una cicatriz, un rayón, muchas veces lo resalta ya que el corrector es más claro que la piel.?
Limpie bien la zona a maquillar, quite residuos de otros maquillajes y evite tenerlo puesto demasiado tiempo ya que antes se curará si está al aire libre. El acabado debe ser opaco pues el aspecto brilloso sólo resaltará el defecto.
El Verde? neutraliza? el rojo. Si la superficie está muy enrojecida puede servir usar tonalidad verde? pero con mucho cuidado, también se usan tonos amarillos. También debemos ver que nuestra fuente de amarillo o verde no sea nacarada con brillo porque quedará desastroso.?
Amontonando maquillaje? no va a engañar a nadie, la aplicación del corrector primero y luego la base debe ser suave y en capas delgadas. El corrector en exceso cuando se seca queda de mal aspecto y hace que se note más.
Al final, lo mejor es homogeneizar toda la superficie con un? polvo? fino translúcido. Una vez que aplicamos la primera vez el polvo con brocha suave,? aplicar nuevamente si es realmente necesario. Las? perlas en tonalidades diferentes pueden dejar un buen resultado.?
Si el defecto tiene una superficie brillante aplique algo de polvo antes del corrector para darle más agarre al maquillaje posterior.
Hay que tener cuidado si el defecto es una irritación o una cicatriz porque quizá “el remedio sea peor que la enfermedad” y además, nos dejará irritado y se dificultará la curación.






