Seguramente, si le preguntásemos a un puñado de personas sobre qué haría? y qué no haría por amor, las respuestas serían múltiples. Si les pidiéramos opinión acerca de sus preferencias sexuales, de sus fantasías y de lo que jamás probarían, obtendríamos así mismo un gran abanico de opiniones y diferentes puntos de vista.
Sin embargo, parece que hay una cuestión que genera una respuesta universal.? Sobre la? pregunta “¿Qué no perdonarías a tu pareja?” hay consenso, mayoría absoluta, un piloto automático que se activa al escuchar esta consulta y manifiesta: “Que me sea Infiel”. Hay un grupo bastante menor que no encaja en esta generalización y que lo constituyen los que optan por libertad de pareja o incluso disfrutan de intercambios de pareja como los conocidos como parejas swing.
De hecho la palabra infidelidad ha pasado en nuestra cultura a limitarse casi exclusivamente a las relaciones de pareja. Rara vez se habla de la infidelidad de un hombre a sus creencias, a sus amistades o a sus gustos culinarios. Un hombre (o mujer) infiel es una persona polígama.
Es cierto que a nadie le gusta que su pareja le engañe. No por el engaño en sí, si no por la enorme decepción que te engulle en el momento en el que lo descubres. Lo vacía que queda una parte de ti que creías tener controlada. La sensación de haber estado ciego. Incluso, para gente con? la autoestima baja, el enorme sentimiento de culpa que genera pensar en que tú puedes haber generado esa infidelidad…
No obstante,? si bien el 99% de la las personas no perdonarían una infidelidad,? ni la mitad de ellas abandonarían a su pareja. Perdonar la infidelidad masculina de parte de la mujer parece ser normal. Sin embargo el dolor sufrido por un hombre engañado parece ser más intenso. En las películas y sobre todo en las telenovelas la infidelidad masculina se presenta como un mal menor, donde dos y a veces más mujeres luchan, capítulo tras capítulo, por el amor de un hombre que siempre está confundido y siempre se muestra débil ante el encanto femenino.? ¿La mujer perdona más que el hombre?, ¿o el hombre es más infiel que la mujer?
Incluso, una salida bastante frecuente se da en el hecho de que la mujer, luego de haber sido engañada, cambia su actitud: se pone más linda, va a la peluquería, sale con amigas, hace dieta para adelgazar. Es una respuesta primaria y de reafirmación de que ella es la que tuvo la culpa por “dejarse estar”
¿Pero? qué ocurrirá al día siguiente? Porque el cerebro no se puede? resetear, ni si quiera? para los que ponen? la mano en el fuego que? su? pareja está verdaderamente arrepentida. ¿Cuál es el balance de coste beneficio de perdonar una infidelidad? ¿Es mentalmente saludable, luego del shock de saberse engañado, perdonar al otro? Y aquí siempre aparecen excusas, pero yo la quiero, por los niños, no puedo mantenerme sola, ¿qué voy a hacer, adónde voy a ir? ….
Lo cierto es que, luego de una infidelidad, si la pareja no se deshace, se establecen nuevos acuerdos, el engañado confía menos, perdona, deja pasar pero no se olvida. Para calmar la conciencia interior, muchas veces la pareja recurre a nuevos acuerdos, pactos, condiciones? pero…, como está escrito en alguna parte; cuando el amor se establece en base a pactos, termina en guerra.






