
Un paso más de la cirugía para la eliminación de cúmulos grasos lo supone la lipoescultura vibratoria. Con la ventaja de eliminar los riesgos de lesiones, cosa inevitable en el método ultrasónico, la lipoescultura vibratoria es más rápida que la lipoescultura clásica.
El dispositivo usado en la lipoescultura vibratoria se compone de una pieza de mano que lleva una cánula y, haciéndola vibrar casi imperceptiblemente, da lugar a un camino menos accidentado en regiones del cuerpo cuya consistencia sea sólida o semisólida.
Las ventajas de esta herramienta vibrante es que no deja los traumatismos que normalmente incrementa la lipoescultura clásica y facilita la succión del cuerpo graso que se quiere remover. Los resultados son excelentes y exige menos riesgo para el paciente y menos trabajo para la el cirujano.
La intervención demora entre una y tres horas. Hay un período de recuperación cuya extensión depende de la zona operada. En este sentido es mejor prevenir que curar, el postoperatorio no debe llevar menos de dos meses. Tres meses es un tiempo prudente; está claro que, una vez que la operación es exitosa y no tuvo complicaciones, se habla de un resultado definitivo.
Las secuelas son mínimas. Las marcas de las cicatrices son casi imperceptibles, desde una perspectiva funcional y esteticista, los resultados son verdaderamente satisfactorios.
Esta técnica, además de tener todas las ventajas de una liposucción ultrasónica y mejorar la velocidad, es menos dañina. Así es como, sin calor ni ultrasonidos, resulta imposible que produzca daños, lesiones o ulceraciones en la piel o en los órganos internos, problemas que sí aparecen en los tratamientos con ultrasonidos.
La dinámica de las supercuerdas, naturaleza vibrante del universo, es ahora también un concepto de belleza ¿No se le llama acaso “El Universo Elegante”? La vibración como onda o materializada, ya es igual, es la esencia de la comunicación. Se la sabe madre de la música y del micro universo cuántico, parece que en el mundo de la autosatisfacción, de la epicúrea noción del amor y de las formas, vibrar es existir y existir es vibrar.







