
La menstruación se interrumpe en forma natural como consecuencia de una serie de cambios hormonales inversos a los que ocurren en la pubertad. Empieza aquí el período infértil de la mujer que, por lo general, acarrea también crisis de ánimo y comportamiento por el complejo psicológico que desencadena.
Debido fundamentalmente a variaciones en los ovarios y en la producción de hormonas, las mujeres de entre los 45 y los 50 años viven este “escalón vital femenino” llamado también climaterio.
La raíz grecolatina de este vocablo “climaterio” significa precisamente “escalón” aunque, en forma más genérica, alude a las crisis asociadas a la extinción de la función genital de la mujer.
En ocasiones el trance puede ir acompañado de efectos desagradables tales como sudoración, sofocos y cambios del revestimiento de las paredes vaginales. Los síntomas de estas alteraciones producidas por la falta de hidratación son sequedad, escozor, dolor y comezón durante la relación sexual, en el coito.
Pueden aparecer enfermedades como la osteoporosis o deficiencias del sistema óseo que desembocan en propensión a fisuras de hueso o quebraduras.
Para tratar estos problemas se receta estrógenos aunque administrado mediante un tratamiento de sustitución hormonal.
Además, dado que se han emparentado riesgos de cáncer de útero por el uso de estrógenos después de la menopausia, hoy se los combina con progesterona cuando la paciente no está histerectomizada.
Entre los trastornos de tipo mental asociados a la menopausia se citan grados diferentes de estrés, tensión generada por la pérdida de un estatus social y su reemplazo por otro nuevo
En diversas culturas esta transición en el ciclo femenino tiene una profunda repercusión social que se hace pública y que puede incluso celebrarse con algarabía. La nueva actitud de la mujer frente al mundo y frente a los hombres indicaba que no había que coquetear con ella y se le debía respeto.
Aunque en otras regiones del mundo se reconozca con admiración este fenómeno de la evolución sexual de la mujer, en el mundo occidental este evento no merece celebración alguna.
Investigaciones de antropólogos y estudiosos del comportamiento humano indican que en el mundo moderno representa esta fase es el inicio del decaimiento y la vejez, sin importar otros tipo valores.
Cabe señalar que teniendo aun muchas energías y la fortaleza necesaria, en este período la mujer ha llegado a un equilibrio móvil óptimo que le da, al decir de Piaget, una mayor estabilidad emocional.
Comprendiendo entonces el universo femenino en un todo inseparable, la menopausia al igual que la adolescencia, implica un conjunto de transformaciones dramáticas que afectan todo el espectro del conjunto familiar y social.








