
Entre los métodos de adelgazamiento ha venido tomando fuerza el llamado “Balón Intragástrico”. Al parecer se popularizó por su efectividad y por la comodidad de su implante sin necesidad de cirugía.
Mediante una sonda se infla un “balón” dentro del estómago del paciente reduciendo el tamaño de la cavidad estomacal. Esto reduce la capacidad del estómago y produce la sensación de estar satisfecho tras una ingesta moderada.
Una operación sencilla que consiste en la introducción de un globo y su posterior inflado, por vía sonda, dentro del estómago, se desarrolla en corto tiempo, aproximadamente media hora.
Después de seis meses se procederá a vaciar y extraer el globo. Se estima una pérdida de peso de entre veinte y treinta kilos. Los efectos desagradables pueden ser nauseas, calambres y vómitos. Mantener el peso luego de la extracción será cuestión de hábitos, deporte y conciencia.
Se aconseja una dieta especial durante todo el período. Siempre deberá haber un especialista conduciendo las distintas fases del proceso.
El costo de la operación ronda los 5000 dólares y plantea ventajas sobre la reducción de estómago por vía quirúrgica.
Siempre es bueno revisar las mil y una maneras de engañar al estómago, crear hábitos de volúmenes prudentes y saborear sin tener que lamentar.








