Seguramente será una experiencia que no ocurra con la misma ingenuidad que la primera vez, pero siempre será un momento hermoso y especial si se asume con la madurez y la valentía que exige. Debe darse por concluida y cerrada la relación anterior, antes de tomar la decisión y sobre todo estar convencida de haber elegido al candidato correcto para emprender nuevamente la aventura, con entusiasmo e ilusión.
El matrimonio es un evento con la que la mayoría de las personas? se plantea? vivir? y en torno al cual se establecen un sin fin de expectativas e inquietudes que se revelan poco a poco con la convivencia y la problemática de lo que implica pensar en pareja. Tomar la decisión de divorciarse en el momento correcto, no es nada fácil, sobre todo si hay hijos de por medio o si por algún motivo cuesta trabajo cerrar la relación y resignarse a que no puede funcionar.
Casarse nuevamente implica asumir una nueva relación, diferente a la que ha fracasado, en unas condiciones bien definidas, que cada uno debe aceptar del otro, pero sobre todo, con mucha más experiencia en cuanto a la importancia de la comunicación, el diálogo y el respeto por las diferencias; conociéndose mejor uno mismo. Si existen hijos de la relación anterior, deben también comprender y aceptar la decisión de conformar una nueva familia.
Después de haber aprendido muchas lecciones en un primer matrimonio, es posible discernir si se está dispuesto a pasar la página y permitirse una nueva relación y con qué límites, sanando las heridas del pasado y encontrando motivos suficientes para buscar felicidad acompañado de alguien que comparta sus intereses y valores.
?








