Continuamos, pues, hablando de los beneficios que nos puede causar el agua a través de diferentes terapias. Si ya habíamos comentado en el anterior post la hidroterapia, esta vez hablaremos de algo mucho más sencillo, algo simple que hacemos todos los días, como es beber agua, pero a lo que le damos mucha menos importancia de la que deberíamos.
El agua es esencial para la vida: los alimentos y los gases se transportan en medio acuoso, los productos de desecho se expulsan del cuerpo mediante la orina y las heces, el agua regula nuestra temperatura, lubrica nuestras articulaciones y contribuye de forma decisiva a dar estructura y forma al cuerpo.
Aunque la pérdida de agua puede exceder a menudo al consumo, su contenido en el cuerpo permanece relativamente estable a lo largo del tiempo y, en caso de desequilibrio, una nueva ingesta de líquido permite ajustar en poco tiempo el nivel de agua que nuestro cuerpo precisa.
Un adulto sedentario, en un ambiente sin exceso de calor y humedad, requiere unos dos litros y medio de agua al día, que obtiene de tres fuentes: del líquido que ingiere (alrededor de 1200 ml), de los alimentos que consume (aproximadamente 1000 ml), y del que produce dentro del organismo como consecuencia del metabolismo, que equivale a cerca de 350 mililitros. Las frutas y vegetales son los alimentos que más agua contienen.
Y, ¿qué problemas puede solucionar la ingesta de agua?
• Fiebre: La simple ingestión de un litro y medio de agua puede reducir en diez minutos la temperatura. Mucho mejor que el empleo de antitérmicos.
• Diabetes: Se deberían beber de seis a ocho vasos de agua para eliminar todo el azúcar no oxidado.
• Reumatismo-artritis: Conviene beber grandes cantidades a fin de disolver el ácido úrico y otros productosde desecho.
• Estreñimiento: Beber grandes cantidades de agua pura y copiosas cantidades de infusiones calientes.
• Cálculos biliares: Ingerir de ocho a doce vasos diarios.
• Edema: Beber agua, sin embargo sólo a primeras horas de la mañana y por la noche, no a horas intermedias.
• Intoxicación por tabaco o por alcohol: Beber grandes cantidades a fin de eliminar todas las toxinas y activar las actividades desintoxicadoras.
• Medicamentos: Cuando se toman por prescripción médica, conviene aumentar la cantidad de agua para ayudar a que el cuerpo se desintoxique. Es conveniente también tomar yogur en abun-dancia.
• Problemas digestivos: La ingestión de agua fría tonifica, pero es el agua caliente la que ayuda a aliviar la gastritis crónica, la hiperpepsia y los cólicos.
Además, ayuda a eliminar los excesos de nuestro cuerpo y a reducir peso.
Después de todo esto, ¿alguna duda sobre por qué hay que beber agua?
