La capsaicina es una sustancia química presente en los ajíes picantes, es uno de los alcaloides presentes en el fruto de la planta y se conoce en Europa desde el descubrimiento de América. Desde hace un tiempo se ha buscado establecer una relación que permita explicar por qué algunos países tienen entre sus costumbres alimenticias un mayor consumo de estos ajíes.
Siempre hay una estrecha relación entre la disponibilidad natural de un vegetal y la necesidad de consumo asociada a alguna característica climática del lugar. Es probable que el extenuante calor de mexico (país que se caracteriza por su gastronomía muy picante y de donde provienen los chiles más potentes) se relacione con el uso más frecuente de la capsaicina.
Es que la capsaicina es un estimulante y provoca un ligero y saludable aumento de la presión sanguínea. El calor baja la presión y da pereza. Por eso los ajíes picantes están indicados en regímenes para adelgazar ya que actúan como estimulantes del metabolismo provocando mayor gasto energético.
Se han realizado estudios farmacológicos últimamente que demuestran los beneficios de la capsaicina como fármaco de uso tópico o local en el tratamiento contra el dolor vinculado a neuralgias post herpéticas (herpes zóster), artrosis y psoriasis. La causa de estos beneficios radica en que, tras el uso de capsaicina en forma de pomada local, el alcaloide penetra tras la piel y logra bloquear los neurotransmisores que transportan el estímulo del dolor, por eso es uno de los pocos analgésicos locales que tienen efecto en el tratamiento del dolor de la neuropatía diabética.
¿Y cómo es posible que algo tan picante sirva como calmante? El efecto irritativo de la capsaicina disminuye y se anula tras el uso continuado de la sustancia.

Tags: ,

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • Twitter
  • RSS
Comments ( 0 )
Sedo - Buy and Sell Domain Names and Websites etracker® web controlling instead of log file analysis