Cada vez las generaciones son más precoces en diversos sentidos, entre ellos el de la belleza. Con 13 años las niñas (o chicas, ya que no tienen un término específico) desean parecerse a las mayores, imitándolas en su forma de vestir, peinarse o maquillarse. Bien es cierto que hay edades para todo pero con la pubertad las chicas comienzan a conocerse a sí mismas y a mimar su cuerpo. La pregunta es, ¿cómo realzar esa belleza pre-adolescente?
Sigue estos consejos y no te equivocarás:
El pelo: escoge un corte fresco y natural, que te guste, pero que vaya con tus rasgos. Al margen del tipo de corte que tengas, peinalo “despeinado”; utiliza gel o gomina y cera para el cabello para darle ese look informal. De la raíz a las puntas aplica el gel para que le dé forma al corte, luego seca el cabello si lo tienes húmedo y da los últimos toques en las puntas con cera.
El maquillaje: no queremos excedernos en ningún sentido. Está bien si no quieres ir “con la cara lavada” pero tampoco puedes ir pintada como una mujer de 50 años, ya que eso se ve incluso ridículo. Aplícate un poco de colorete, mejor si es rosado, en las mejillas y gloss (brillo) en los labios. Hay muchos tipos de gloss entre los que escoger: de distintos colores, con y sin brillantina… Eso realzará tu rostro sin que parezca exagerado. Si vas a salir o tienes alguna celebración especial, puedes ponerte una sombra de ojos rosada o anaranjada (siempre un color natural) y máscara de pestañas transparente.
El cutis: esta es una edad mala para el rostro, que se llena de imperfecciones. Normalmente, granitos, espinillas y puntos negros nos traen por la calle de la amargura. De todos modos, no te preocupes, nos pasa a todas. Mantén una buena higiene en el rostro con productos específicos para tu edad; puedes echarte limpiadores faciales por la mañana o por la noche como los de “Clean & Clear” que no son nada agresivos y te ayudarán a superar la época del acné.
Pequeños detalles: completa tu look con pequeños detalles que le den un toque personal. Un gorrito, un pañuelo, un perfume que te guste… Recuerda que ante todo tú eres tú y, precisamente, el hacerse mayor consiste en tener tu propio estilo.
