
La salud y belleza del cabello es un elemento clave en la estética de la mujer moderna. Detrás del descuido o mal trato del cabello sigue una cadena de molestias que asoman como: “sequedad de pelo” “perdida de brillo”, comezón y hasta la aparición de caspa, son estas algunas de las consecuencias asociadas a la deshidratación del cabello.
Los cambios de estación pueden propiciar este desajuste cuando se sufren pérdidas en la película protectora de la piel (hidrolípica), una capa compuesta de agua y grasa donde se encuentran los minerales y compuestos orgánicos que recubren, a su vez, el cuero cabelludo donde se aloja el tallo piloso.
Los cuidados del cabello deben ser de orden interno como externo, ya que involucran la dieta rica en vitaminas (B y E) y proteínas, así como también los aportes balsámicos y mascarillas regeneradoras de aplicación externa.
El brillo se recupera mediante lavados con shampoo neutro, enriquecido con aceites orgánicos y pantenol. La aplicación de reestructuradores de la fibra capilar sigue una dirección desde la raíz hacia las puntas, con pincel y de a mechones pequeños.
Liberar los cabellos de gorros y sombreros para evitar la transpiración capilar, cuidadosa higiene, beber abundante agua, comer frutas y verduras, incrementar pescados en las comidas, comer cereales y legumbres, entre otros alimentos de gran contenido vitamínico son los consejos básicos para lucir una cabellera sana y hermosa.






