Cremas de uva, masajes con geles a base de vino y baños en vino son algunas de las nuevas alternativas de belleza que se han comenzado a usar en zonas balnearias estos últimos años en Europa.
El vino tinto rico en taninos, ácido tartárico, licopenos y antocianos posee propiedades antioxidantes para la piel y su eficacia es indiscutible. Su aplicación ayuda a mantener lozana la piel, con aspecto jóven y a que la regeneración celular se active gracias a las propiedades exfoliantes del vino permitiendo disminuir el envejecimiento precoz. Además es relajante y al finalizar se logra el resultado astringente deseado por el tanino y el alochol. Su aplicación es muy grata en los meses de calor dejando la piel con una sensación refresacante por largo rato.
La talasoterapia usa las pepitas o los granos de uva en forma de cremas. Se aplica la crema o el ungüento y se cubre la piel tratada a fin de que el calor corporal ayude a la penetración de las sustancias curativas de la uva a través de la piel.
Baños de vino. Es especialmente relajante por lo que se debe dejar el cuerpo en reposo. A veces se le agrega efecto burbujeante y se culmina por hidratar la piel con una mezcla de vino y miel.
Vía termavital

