Las operaciones de cirugía estética conllevan ciertos riesgos, y todos los sabemos. Bien es cierto que, cuando alguien se decide a operarse, es consciente de estos riesgos y los asume como posibles, pues sabe que si se opera es porque quiere conseguir algo, pero quizás todavía no somos muy conscientes de que las operaciones de cirugía estética son más complicadas de lo que parecen.
Hace unos meses “estético” nos contaba en este mismo blog que España estaba a la cabeza de la Unión Europea en operaciones de cirugía estética, así como que ya habían fallecido dos personas a costa de ellas. Bien, pues hoy mismo, otra persona ha muerto en el mismo centro (Hospital Evangélico de Barcelona) tras haber sido sometida a una operación de reducción de estómago.
La chica, que tenía 19 años, se decidió a operarse ya que padecía de obesidad mórbida y esto le daba muchos problemas en su vida cotidiana. Medía 1′58 metros y pesaba 109 kilos. Sin embargo, la familia asegura que ella no fue avisada de los peligros que la susodicha operación acarreaba, y que los médicos no la avisaron de la gravedad de su situación hasta 7 horas después de la intervención. Ella se metió en el quirófano a las dos de la tarde, y los médicos avisaron a la familia a las cinco de que habían terminado aunque habían tenido algún problema. No fue hasta las 12 de la noche cuando los cirujanos les reconocieron que no podían hacer nada por ella, pues su estado era realmente grave.
Con esta ya son 3 las víctimas mortales de operaciones de cirugía estética en nuestro país desde el año pasado. Por ello, es conveniente barajar todas las opciones antes de tomar la decisión de operarse y, si se hace, estar al tanto de que puede causar problemas (más o menos graves) y estar muy seguro de en qué lugar y en qué condiciones se va a realizar la intervención.
Vía | El País