Y, ya que hemos hablado de la aromaterapia, pasemos ahora a comentar a algunas de sus parientes más cercanas. Algunos las denominan terapias alternativas y son muchas, incontables. Aquí hablaremos un poco de la más conocidas, cuáles son sus propiedades sobre nuestro cuerpo y cómo utilizarlas para sentirnos mejor.
La primera que vamos a tocar es la risoterapia.
Se trata, nada más y nada menos, de reirnos para sentirnos mejor. ¿Acaso no nos hace la risa más felices? Pero reírse, a veces, no es tan sencillo como parece. En risoterapia se utilizan técnicas que ayudan a liberar las tensiones del cuerpo y así poder llegar a la carcajada, entre ellas: la expresión corporal, el juego, la danza, ejercicios de respiración, masajes, técnicas para reír de manera natural, sana, que salga del corazón, del vientre, de un modo simple como los niños.
Y, ¿de dónde viene esta original terapia? Pues, como no, de China. Ya hace unos 4000 años había unos templos en el país oriental donde la gente se reunía sólamente para reír, lo cual decían que equilibraba la salud. En India existían (y existen) también estos recintos a donde la gente acude a reír. En culturas ascentrales existía la figura del “doctor payaso”, una especie de chamán que hacía reír a sus “pacientes” para que se sintiesen mejor.
Freud decía que la risa era un modo de expulsar de nuestro cuerpo todo lo negativo; de hecho demostró que el córtex del cerebro libera energía negativa tan sólo un segundo antes de reír.
Tras una sesión de dos horas de risoterapia es inevitable sentirse más vital, alegre y afable. Después de un poco de “teoría de la risa” se suele pasar a la práctica en la que se pretende que las personas asistentes al taller se desinhiban y consigan olvidarse de cualquier tipo de vergüenza. Se utilizan muchas técnicas: música, juegos, bailes… Además, la risa cohesiona y ayuda a formar el sentimiento de “grupo”. Tras esto, se ponen en común las experiencias compartidas.
La risoterapia, pues, no tiene más que beneficios. Si quieres adentrarte en el estupendo mundo de la risa, consulta risoterapia.net o larisoterapia.com, donde podrás enterarte de talleres al menos en Barcelona y Madrid. Si no encuentras ninguno cerca de casa, atrévete a proponerlo en alguna organización. Al fin y al cabo, ¿a quién no le vienen bien unas carcajadas?






